domingo, 10 de enero de 2016

Plano

Si me cortas, 
claro que sangro.
Si me besas,
ya sabes que lloro.
Que todas la emociones
van acompañadas 
de lo que somos.
Agua.

El viento trae
cada una de tus palabras.
Las pasea entre mi pelo
como diente de león.
Cuidadosamente.
Polinizando mi boca
con tu cálido aliento.

El fuego nos habita.
Cada tiriteo de tu piel
y de aún más adentro,
siempre evapora mis penas.
Esa irradiación de energía
que nos hace parecer
vivos. Con alma.

Lo visible, sin embargo,
pertenece a las criaturas
que habitamos el universo.
Cantera y mineral.
Pico y cincel.
La dura roca 
que nos mantiene
relativamente inmóviles.

Lo real y lo místico
subyacen bajo el éter.
En un mismo plano.
Allá nada es tangible
y todo se siente.
Se siente porque creemos,
mas no porque exista realmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario